¿No sabes por dónde empezar? La mayoría de las personas se lo plantean… “A partir del lunes empiezo la dieta”…  “A partir de enero mi nuevo propósito será ir al gimnasio”… todo ello está muy bien, y todo se empieza por un buen planteamiento. Pero, ¿cómo empezar y no dejarlo a la primera de cambio? ¿Qué debo hacer para ser consistente y que me sea un poco menos difícil?

Os voy a plantear una serie de hábitos, que a mí me sirvieron de ayuda y las cuales me han servido para poder seguir con mi objetivo haciéndome el día a día más fácil:

  1. Planificar la semana: primero de todo debemos plantear, ¿Cuantas horas trabajamos? ¿Cuantas tenemos disponibles? ¿Cuántas comidas podemos hacer? En mi caso, trabajo fuera de casa, en una oficina, tuve que plantearme cuantas comidas diarias podía hacer estando en el trabajo, y cuantas cuando saliese de él.
    Empecé por hacer 5 comidas, desayunaba en casa me iba a trabajar, a media mañana almorzaba un snack, a mediodía la comida, a media tarde la merienda y a posteriori y por último la cena.
    Respecto a este tema hay muchos debates, ¿cuantas comidas debes hacer? Según mi experiencia, siempre y cuando llegues a tus objetivos de calorías y proteínas que necesita tu cuerpo, puedes hacer 4, 5 o 6, como mejor te vaya para organizar tu día.




  2. Planificar las comidas: bien, ahora ya sabemos cómo queremos distribuir las comidas, pues debemos organizarlas.
    El fin de semana plantearemos que querremos desayunar, comer y cenar durante esa semana. Por ejemplo; lunes desayunaré unas tortas con harina de avena con crema de cacahuete, comeré macarrones con carne picada, merendaré una tortita de arroz con un batido proteico y para cenar haremos salmón con verduras al horno. Y así organizaremos también el martes, el miércoles, jueves…
    De esta manera cuando llegue el martes no tendré que pararme a pensar, ¿y qué hago para comer hoy? ¿Tengo los ingredientes necesarios? ¿Llegaré a mis objetivos con esta comida? Este trabajo lo tendremos hecho y no sabéis la de tiempo que nos estamos ahorrando con simplemente haberlo pensado todo antes y tenerlo organizado.

  3. Planificar la compra: Ahora que ya tenemos organizada la semana y las comidas, podemos realizar la lista de la compra, ¿no creéis que será más fácil ir a hacer la compra sabiendo las comidas que tenemos que preparar? Solo deberemos indicar en nuestra lista de la compra los ingredientes que necesitamos para poder realizar las comidas que hemos planificamos.
    Así parece mucho más fácil ir hacer la compra, y no tenemos que estar pensando si eso que estamos comprando lo necesitaremos o no, vamos directos a lo justo y necesario.

  4. Realizar las comidas: Ya tenemos la semana planificada, las comidas organizadas y la compra realizada, pues bien ya podemos prepararnos las comidas. Esto será algo que cada persona deberá adoptar según su trabajo, sus horarios, etc.
    En mi caso hay días que debo comer en el trabajo y otros que puedo venir a casa a comer, ¿cómo lo hago? Bien, cuando sé que no voy a poder venir a casa, o bien me preparo las comidas el domingo y así ya tengo toda la semana organizada, o lo preparo el día de antes y de esta manera me ahorro el tener que ir corriendo o el que por cualquier cosa que pueda surgir no pueda hacerme lo que había planeado.





En mi opinión todo lo que puedas avanzar es trabajo hecho que después no te restará de tu tiempo, ya sabemos que las rutinas de entre semana suelen ser con las horas contadas y de las cuales nos cuesta encontrar más tiempo libre. Pero eso no debe ser un impedimento para lograr tus objetivos y metas.

¿Tienes claro cuales son tus objetivos? ¿Cuales son esas metas que quieres conseguir? El alcanzarlas debe ser mas fuerte que todas las adversidades que se puedan cruzar en nuestro camino.

¡Empecemos por una buena organización!